Oscuro animal. Un ente que no te deja escapar

oscuro animal
Por: Carmen Montoya

Oscuro Animal. Ópera prima del director colombiano Felipe Guerrero, participante del Festival de Cine de Rotterdam 2016 y actualmente participa en la Competencia Oficial Ficción del Festival de Cine de Lima.

Un viaje, desde la selva a la ciudad, de tres mujeres que deben escapar del acoso de la guerra rural colombiana, en la que cada una de ellas emprenderá un viaje en búsqueda de sosiego. Una vez llegadas a Bogotá tomarán respiro para enfrentar el nuevo curso de sus extraviadas vidas.

Lo primero que te envuelve en la historia es el escenario, la selva colombiana y su densa vegetación; junto con el sonido de la naturaleza, apacible y tranquila, en la que pareciera no sucede nada. El horror, la guerra, las desapariciones, el abandono y la muerte abundan.
Es en este escenario que conocemos a las 3 protagonistas de la historia. Una mujer que vuelve de lavar en el río y encuentra a todo el pueblo masacrado. Una joven que aún conserva sus muñecas y vive sirviendo a un guerrillero. Y la última, que acompaña a un grupo guerrillero en sus diversas labores sirviendo además como objeto sexual de uno de ellos.

Es imposible no sentir al inicio de la película una especie de pared entre la butaca y la proyección, uno puede sentir las historias distantes y ajenas pero hay situaciones simpáticas que le añaden cotidianeidad a las historias: las intervenciones que tienen algunas niñas en el relato hacen que uno se acerque más a las protagonistas y sus experiencias.

Tres historias. Tres víctimas de violencia. El único recurso que tienen es salvarse de ese gran monstruo que es el conflicto armado colombiano, ya que no parece haber algo más que guerra y selva en ese mundo que habitan.
Que no sorprenda en ese sentido que el director haya elegido actuaciones más teatrales, que plantean una carga simbólica con largos momentos de silencio y encuadres fijos de contemplación, como estatuas que inmortalizan situaciones, aunque a veces caiga en el exceso.

Oscuro Animal (Colombia) es una película para recordar la situación de la mujer en América Latina, ignorada y en constante lucha por sus propios medios; como si existiera algo tan grande, tan inmenso y a la vez tan natural de lo que parece ser imposible escapar.