Fil Lima 2018: Homenaje al escritor Sergio Pitol y su obra

sergio pitol fil lima
Tres autores reconocidos a nivel internacional recordaron al autor de “El arte de la fuga”, en la 23° edición de la Feria Internacional del Libro.


JUE 2 AGO 2018

En el Auditorio César Vallejo, a las 7:00 pm, se realizó ayer el conversatorio “El viaje entendido como arte de la fuga: Sergio Pitol”, donde participaron autores nacionales e internacionales.

Contó con la presencia de la escritora académica mexicana Margo Glantz, ganadora del premio Magda Donato por “Las genealogías”; el también mexicano Mario Bellatin, galardonado con el Premio José María Arguedas; y el escritor peruano Iván Thays, finalista del Premio Herralde 2008 con su obra “Un lugar llamado Oreja de Perro.”



Ante un auditorio lleno, Iván Thays fue el encargado de iniciar el conversatorio en honor a Pitol. Mencionó tres primeros momentos y/o impresiones que tuvo junto al homenajeado de la noche. Señaló que quedó tan impactado con “El arte de la fuga” que decidió copiar un fragmento en uno de sus libros -El cuento de Tomás- y dedicárselo a Pitol. El segundo encuentro ocurrió cuando Pitol fue su maestro en un festival literario. Y el tercero fue cuando por primera vez estuvieron juntos en una cena y pudo escuchar las grandezas que leía en sus novelas, pero en persona. Thays finalizó su intervención al mencionar que “mi gran maestro, el que me afinó el gusto y el que me enseñó a ver Venecia [haciendo referencia a El arte de la fuga] y a leer literatura es Sergio Pitol.”

Seguidamente, Margo Glantz empezó su alocución señalando que haría una especie de obituario de aquel autor de quien fue amiga por más de 30 años. En él mencionó que “(…) revisar el pasado significa revisar los maravillosos tiempos en que Sergio y yo paseábamos por el mundo, por las calles del centro de Praga cuando era embajador (…)”, haciendo alusión a la gran amistad que tuvieron.

Por su parte, Mario Bellatin mencionó que Sergio Pitol tenía una forma de hablar muy singular; decía frases muy lentamente, lo cual generaba un reconocimiento inmediato. “Buenas tardes, soy Sergio Pitol, un señor mexicano que escribe”, recuerda Bellatin que Pitol le dijo alguna vez por teléfono y solo por la lenta entonación pudo reconocerlo.

Además, añadió que “la vida, el arte, la literatura, es un espacio de absoluta libertad y que si alguien se enfrenta a ella es justamente para entrar en un universo sin límites y mientras más la realidad se muestra en un extremo increíble es mucho más intensa y mucho más literaria”, haciendo alusión a la forma en que Pitol lo conoció.

Para finalizar, Thays añadió que hay dos tipos de escritores: los que son buzos se arrojan al fondo del mar y encuentran una joya de inmediato; y los que son como choferes de un auto que te hacen disfrutar del viaje. “(…) todo el boom pertenece a la ‘etapa buzo’. El boom García Márquez, Vargas Llosa, todos son buzos que nos dicen ‘esta es la joya’. Pitol era un chofer que nos llevaba por caminos maravillosos y estupendos”, agregó.

Como acotación final, Margo Glantz dijo que “[Sergio Pitol] es uno de los escritores más extraordinarios, cada vez es más leído y que tardó muchísimos años en ser considerado como lo que fue”.