Sin Abrigo, de Marce Kreiman, en el Museo de Arte Contemporáneo

sin abrigo

En 1992 un coche bomba destruyó completamente la embajada de Israel en Buenos Aires. Dos años más tarde sucedió lo que más se temía: el retorno de la violencia. El 18 de julio de 1994, a las 9:53 de la mañana, una camioneta cargada de explosivos se estrelló contra la fachada del edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), dejando tras de sí 85 muertos y más de 300 heridos. Aquella fatídica mañana, la AMIA se preparaba para iniciar una nueva semana promoviendo –a través de la cultura, el arte y la educación– el bienestar y el desarrollo de la comunidad. La irracionalidad de estos atentados le mostró al pueblo argentino una vez más la absurda banalidad del mal.

Con el paso de los años se ha tejido una historia intrincada y oscurecida, en la que están involucrados policías y altos funcionarios del gobierno argentino (incluyendo al ex presidente Carlos Saúl Menem), y una “red internacional” en la que se sindica a Hezbolá y al gobierno de Irán. Sin embargo, aún no se determina con certeza quiénes son los responsables. Nadie ha sido condenado. Las investigaciones y el juicio están plagados de corrupción, postergaciones e intereses, que han impedido que la verdad se abra camino entre tanta mentira y dolor. Han pasado 22 años y la historia parece no tener cuándo acabar.

De esta manera, el dispositivo estético/político “Sin Abrigo” se presenta como la creación de un espacio ritual o sagrado. Cada pieza –en tanto objeto autónomo– pasa a un segundo plano ya que la búsqueda de la artista no está enfocada en producir objetos –que podrían convertirse en mercancías–, sino en crear las condiciones materiales y simbólicas para que los espectadores se involucren vitalmente con la instalación, teniendo así una experiencia profunda que les permita identificarse con las cuestiones primordiales que se desprenden de lo vivido: justicia, memoria, identidad, pérdida, dolor, ausencia. Por ello, “Sin Abrigo” apunta a la ampliación de nuestra empatía, es decir, al aumento de nuestra capacidad de sentir y pensar con, desde y para el otro, ese otro que ya no está pero que vive a través de nosotros.

Museo de Arte Contemporáneo – MAC. Av. Grau 1511, Barranco
Del 19 de julio al 16 de octubre. De martes a domingo de 10:00 am a 6:00 pm

Entradas: General S/10.00, estudiantes S/6.00, niños (de 5 a 12 años) y adultos mayores de 65 años S/4.00